Hoy tenemos una de las entradas más extensas que he hecho nunca y más interesantes desde mi punto de vista. Fue el momento en el que ya habíamos centrado el tema de interés y ellos empezaron a despegar solos. Nos convertimos en científicos , diseñamos experimentos y contamos a los demás por qué ocurrían los efectos que iban a ver. El agua que sube:
Es un experimento que no se puede realizar sin la presencia de un adulto, pero que fascina a los niños sus efectos. Explica el efecto vacío.
El agua que no cae:
Un nuevo experimento sobre vacío. Personalmente tengo que decir que es de los que más me impactaron, por su sencillez y sus resultados. Y porque nos enseñó que LA PACIENCIA ES LA MADRE DE LA CIENCIA, por lo que a veces hay que insistir y probar varias veces hasta que consigues lo que buscas.
Arco iris de lacasitos:
Si queréis explicar la densidad de los elementos, este es vuestro experimento.
Lámpara de lava:
Otro experimento de densidades, ¿quién no se ha relajado nunca mirando una lámpara de lava? aquí puedes hacerla casera:
Lluvia de colores:
Continuamos con las densidades y descubrimos la lluvia de colores
Como la primera salió un pelín turbia, decidimos repetir el experimento en un recipiente más pequeño.
El fantasma en la botella:
Este fue el experimento con el que dimos el pistoletazo de salida para este proyecto.
Por supuesto, cada uno de nosotros quiso un fantasma para llevarlo a casa, así que lo preparamos todo para realizarlo.
Flores que se abren:
Otro de los experimentos que más éxito tuvieron. Es fácil y muy llamativo y es una de las maneras que tienes para poder explicar el proceso de alimentación de las plantas desde las raíces.
Si pones a secar las flores, puedes repetirlo una y otra vez.
Globos que se hinchan:
Este nos pilló desprevenidos y no pudimos hacer vídeo. Eso sí, si el globo no sale volando es espectacular... y si lo hace, también...
Plastilina casera:
En este confinamiento, ¿Quién no se ha visto precisado de un poco de plastilina para hacer trabajitos y jugar con los niños? Aquí tenéis la receta definitiva.
Volcán:
¿quién ha visto una película norteamericana y ha querido hacer un concurso de ciencias con un volcán? Eso mismo pensó esta familia, y nos lo trajo a clase.
No hace falta decir, que todos los días esperaban con ansia el momento en que viniese alguien o pudiéramos ir a otra clase para enseñar cómo erupciona un volcán o cualquiera del resto de experimentos.
Nieve artificial:
Acabamos esta entrada con un refrescante último experimento ¡Cómo hacer nieve artificial!. Y para ello hace falta un pañal de bebé.
Fácil, sencillo e ideal para amasar y pringarse... vamos, una delicia para los más pequeños gracias a la acción de la celulosa.