martes, 1 de diciembre de 2015

Decoramos la clase

 Otro trabajo que nos encantó fue el de decorar y ponerle nombre a nuestro propio fantasma, que cuando nos lo llevemos a casa se encargará de echar a las pesadillas de nuestra habitación.

 Es un poco juguetón y se mueve mucho... ¡sobre todo con el aire acondicionado de la clase!





 La clase ha mejorado mucho, ¿no crees?